Crea proyectos con incidencia social desde tu asignatura
IDEA Ibero
09 / 07 / 2024

La educación va mucho más allá de conocimientos generales, exámenes o evaluaciones de cada estudiante, y cualquier persona volcada al ámbito educativo estaría de acuerdo con ello. El problema es que generalmente el alumnado no necesariamente comparte esa percepción. Por el contrario, el sentimiento de sin sentido o de pesadez que el estudiantado puede llegar a sentir sobre la educación afecta su proceso de aprendizaje.  

Como docente hay un entendimiento de todo lo que implica la educación:  una formación que nunca termina, a la altura de los retos contemporáneos del mundo. Al final, la educación busca transformar la realidad –personal y colectiva– y diseñar mejores futuros. Transmitir todo esto al alumnado es un gran reto, pero por fortuna hay una forma de lograrlo. Hoy queremos revisar contigo cómo crear proyectos de incidencia social en tu clase, para que tus estudiantes puedan entender, de primera mano, que pueden incidir positivamente en su entorno y transformarlo. 

¿Qué es un proyecto con incidencia social?

Crear proyectos de incidencia social permite que tus estudiantes dimensionen su quehacer en el mundo y que, desde una asignatura, puedan explorar su rol como actores de cambio. En términos más simples, se trata de que sus procesos de aprendizaje sean una experiencia que revele útiles a los conocimientos y herramientas que se exploran en clase, mientras apuestan por un mejor mundo. 

Los proyectos con incidencia social tienen dos ingredientes básicos: la concientización sobre los problemas sociales, educativos, económicos, culturales y ambientales; y la oportunidad de imaginar soluciones y brindar apoyo donde se necesite. 

Los formatos para estos proyectos son inagotables: desde fanzines, exposiciones, pódcast y presentaciones, hasta formación de colectivos, brigadas o arte urbano. Mientras que lo que se imagine considere el desarrollo de tus estudiantes y la incidencia social (directa o indirecta), cualquier proyecto cabe. 

¿Cómo diseñar un proyecto con incidencia social?

Hay muchas formas de diseñar proyectos con incidencia social, pero la primera decisión que tienes que tomar es si quieres imaginarlo tú o prefieres guiar a tus alumnos en el proceso. Todo depende de tu tipo de asignatura, los objetivos que tengas y la edad de tus estudiantes. 

Una vez que eso esté claro, te recomendamos realizar los ejercicios por etapa que presentamos a continuación. Ya sea que los hagas tú o que guíes a tus estudiantes paso a paso, te aseguramos que ayudarán a que el diseño del proyecto sea serio y que logre enfocarse en tener un impacto positivo. 

Etapa 1: Preparación 

Para que los proyectos de incidencia social realmente tengan un impacto, es importante que se gesten en un contexto adecuado, en un ambiente que reconozca problemáticas estructurales y latentes como, por ejemplo, la desigualdad, el racismo o la inequidad de género. Esto ayudará a que tú y tus alumnos puedan diseñar un proyecto que considere variables fundamentales que con frecuencia se olvidan, sin importar el tema central que piensen explorar. 

Puedes cultivar un ambiente consciente a través de los siguientes ejercicios: 

Explicita el concepto del privilegio. Para esto, te recomendamos probar este ejercicio que imaginó un profesor. Verás que, de una manera muy ingeniosa, sencilla y práctica, logra ejemplificar las jerarquías y fenómenos de desigualdad que rigen las dinámicas sociales. (Recuerda que hay buenas herramientas de traducción como Google Translate o DeepL). 

Determina criterios comunicativos. Hay que reconocer que la comunicación es un arte y más cuando se trata de temas delicados. Por eso, es importante que platiques del tema de con tus alumnos: ¿Qué hacer si no todos piensan lo mismo? ¿Cómo lograr que se escuchen todas las voces involucradas con la misma atención? Estas son solo algunas preguntas que te pueden ser de utilidad. Otra cosa que puede servir es revisar la estrategia de Comunicación No Violenta

Incorpora las vivencias, reflexiones o historias de tus alumnos. Siempre se puede aprender de las vivencias de las demás personas, y dedicar algo de tiempo a ello puede enriquecer mucho tu proceso en el desarrollo del proyecto. Porque tener pluralidad de voces y experiencias ayuda a cultivar un entorno de confianza y empatía. Te recomendamos que pidas a tus alumnos reflexionar sobre algún aspecto de su vida para que lo compartan con el resto del salón. Esto permitirá que se conozcan más y descubran nuevas dimensiones de las personas que integran la clase. Te sugerimos que invites a que compartan sus experiencias o historias de alguna manera creativa, como a través de pintura o poesía. Generalmente, los formatos más abiertos y libres son un incentivo para participar. 

Etapa 2: Desarrollo

Elige la temática. Desde temas económicos, sociales o ambientales, invita a tus estudiantes a hacer una lluvia de ideas colaborativa para descubrir cuáles son las mayores inquietudes del salón. Puedes buscar inspiración en las noticias o en movimientos sociales locales. 

Identifica la problemática. Al seleccionar el tema, el problema está predefinido de alguna manera, pero vale la pena no darlo por sentado. Hay muchas perspectivas, lecturas diferentes que pueden ayudar a dimensionar la problemática y darle mayor contexto. Platícalo con tus estudiantes y haz preguntas. ¿Cuál es el problema? ¿Por qué es un problema? ¿Para quién es un problema? ¿Cómo se relaciona con otras problemáticas?

Imagina un formato. Imagina qué formato sería más útil y después analiza si es viable. Quizá la primera opción era hacer un pódcast, pero termina siendo más realista hacer un proyecto de teatro comunitario. 

Transforma las ideas en acciones. Ya que los básicos están cubiertos, hay que llevar a cabo el proyecto. Para eso, te recomendamos armar, como se haría en muchos otros casos, un documento maestro con los objetivos principales y secundarios, el cronograma, entre otros. Si quieres leer más sobre este tema, te invitamos a buscar cosas relacionadas con la gestión de proyectos. 

Etapa 3: Evalúa, Evalúa, Evalúa

Siempre considera una forma de evaluar el proyecto más allá del desarrollo de tus estudiantes; esta parte es fundamental para que el ejercicio cumpla con su propósito. Si no sabes por dónde empezar, acá puedes ver una idea que puede servirte para evaluar las diferentes etapas del proyecto. 

¿Qué tener en mente para desarrollar proyectos con incidencia social?

  1. Habita los espacios de incomodidad. Es probable que a lo largo del proceso se salgan de su zona de confort. Usa esa experiencia para enriquecer el aprendizaje personal y colectivo. 
  2. No esperes que todo salga perfecto a la primera. Practica, prueba, explora, repite. 
  3. Hay buenas ideas en todas partes. Si tienes presente la intención de crear proyectos con incidencia en tu día a día, es probable que se te ocurran más cosas y más rápido. Nunca sabes dónde encontrarás inspiración. 
  4. Sin importar si la idea es tuya, de diferentes grupos de estudiantes o de toda la clase, recuerda cultivar la figura facilitador o facilitadora. Esto es fundamental para que los estudiantes se apropien del proyecto y se hagan responsables de él. 

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Aquí te compartimos algunos recursos que podrían interesarte: 

  • Este curso de Metodología Aprendizaje Servicio puede ser una gran aliado en este proceso. 
  • El proyecto de Learning For Justice (Aprendizaje para la Justicia) cuenta con varios recursos educativos que pueden enriquecer tu experiencia y darte buenas ideas. 
  • Para algunas personas, estos ejercicios y conversaciones pueden ser estresantes. Por eso, te recomendamos checar los recursos que Resilient Educater tiene al respecto.
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